REGIONALES • GRAL. GALARZA
miércoles, 10 de enero de 2018
Prof. Martha Calderón de Mihura: su fallecimiento
Ex Rectora del Instituto General José de San Martín
* 09/01/1928
+ 06/01/2018
El 6 de Enero “Día de Reyes”, y a sólo tres días de cumplir sus 90 años- partió la Sra. Martha Calderón de Mihura, ex Rectora del Instituto “General José de San Martín” y, además, nuestra queridísima Profesora de Castellano y Literatura.
Ella nos supo transmitir su amor por la cultura y el valor de las letras (en sentido amplio y estricto).
Ella nos enseñó a leer entre líneas, para encontrar el significado más profundo y trascendente que podían esconder la prosa y la poesía, bajo la perfecta sintaxis.
Ella nos descubrió la metáfora mayor de la lengua castellana: Don Quijote de la Mancha y su escudero Sancho Panza, que eran mucho más que el Gordo y el Flaco contra los molinos de viento…
Para siempre resonarán en los pliegues de nuestra memoria aquellos versos que con la risueña actitud incauta de la juventud repetíamos: “Abenámar, Abenámar/ moro de la morería/ el día que tú naciste/ grandes señales había./ Estaba la mar en calma/ la luna estaba crecida/ moro que en tal signo nace/ no debe decir mentira. Y seguía…
Su natural distinción y don de gente la hicieron acreedora en forma espontánea del bien ganado mote de “Doña” Martha, ese título que no se impone, se amerita…
Nos enseñó a advertir el curso irreversible del tiempo en nuestras vidas y su evolución, a través de una maravillosa poesía de Federico García Lorca, inspirada en una especie de rosa que nace, florece y se marchita en el transcurso de un solo día, incluida en su obra “Doña Rosita, la soltera”.
Con profunda humildad y enorme gratitud, hoy quisiera decirle “hasta siempre”, devolviéndole aquella rosa que desde entonces perfumó mis días:
La rosa mutabilis
Cuando se abre en la mañana.
roja como sangre está.
El rocío no la toca
porque se teme quemar.


Abierta en el mediodía
es dura como el coral.
El sol se asoma a los vidrios
para verla relumbrar.


Cuando en las ramas empiezan
los pájaros a cantar
y se desmaya la tarde
en las violetas del mar,
se pone blanca, con blanco
de una mejilla de sal.


Y cuando toca la noche
blando cuerno de metal
y las estrellas avanzan
mientras los aires se van,
en la raya de lo oscuro,
se comienza a deshojar.

Omar Baldo