El Diario de Gualeguay
Desde 1901 al servicio de la región
54 3444 412846
Viernes, 15 de diciembre de 2017
SUPLEMENTOS • GUALEYOS
sábado, 08 de abril de 2017
Karina Defazio: Italia: estudio, paisajes, maravillas del arte -2da. Parte
En esta entrega compartimos las vivencias de Karina Defazio ya en Italia. El principal motivo fue un curso de capacitación del idioma italiano que se dictó en Recanati, una pequeña localidad cercana a Roma, en la región de Las Marcas (Le Marche, en italiano), y para el cual fue becada. Su espíritu andariego sensible la llevó también a estar cerca de su hermano y la familia, en Francia, como ya nos comentó, y ahora a vivir plenamente las maravillas de Italia.
La primera entrega finalizó diciendo: “Fueron cinco días mágicos, entre bosques, caminos nevados, esquí, caminatas y vida de familia montañesa. Mi viaje en Francia terminaba, dejando su lugar a Italia en un recorrido que todavía tenía mucho para conocer…”

“…Amanecía con lentitud. La niebla en esa zona de montaña es más que una ilusión, casi podría confundirse con una fuerte llovizna. El colectivo partió en horario, con muchos esquiadores que, haciendo turismo invernal, se quedaron en Courmayeur para esquiar en ese bellísimo valle.
Por Courmayeur pasa el famoso Tour del Mont Blanc que en varias etapas rodea completamente el macizo pasando por Francia, Italia y Suiza.
Pero mi destino era el Valle de Aosta, la región más pequeña de Italia, que limita con Francia al oeste, ya que desde allí debía tomar el tren con destino a Florencia, primera escala en mi viaje por la tierra de mi padre. Fue así que emprendí mi primer viaje en tren, de esos que supe tomar durante mi niñez, acá en nuestra tierra, un tren que pasaba por pequeños pueblos, unidos por la mano férrea de ese tren que nunca deja de recorrerlos, que los une. No pude evitar evocar esos hermosos recuerdos de infancia.
Luego de cambiar de tren en la estación de Ivrea, Chivasso, llegué a Turín. Y desde allí, un moderno tren de alta velocidad me llevó a Florencia, en el atardecer de un invierno europeo que ya comenzaba a mostrar su temperatura más benévola, para mi suerte.
Un día en Florencia logró ser más de lo que mis sentidos pudieran procesar, La Accademia, El Ponte Vecchio, la Galleria Uffizzi, el Battistero, el David de Miguel Ángel, el Campanile de Giotto, la casa de Dante Alighieri, una fiesta para el alma.
Pero mi viaje debía continuar, de manera que en otro tren de alta velocidad llegué a Roma. Allí me esperaba un autobús que se fue completando con muchos pasajeros que serían mis compañeros de estudio durante las siguientes dos semanas, todos provenientes de distintos países, desde América del sur hasta México.
Nuestra llegada a Recanati, en la región de Las Marcas (Le Marche, en italiano) llenó de ruido sus calles medievales, que fueran cuna de voces como la del gran tenor Beniamino Gigli, el genial Gioachino Rossini, la educadora y médica María Montessori, artistas maravillosos como lo es Raffaello Sanzio, además es conocida por ser la ciudad natal del poeta Giacomo Leopardi y sede del Centro Mundial de la Poesía.
En Recanati sigue viviendo la familia Leopardi, y algunas de sus calles y plazas llevan el nombre de los poemas más famosos de su ciudadano más conocido.
Marcas es una región del centro de Italia, situada desde los Apeninos de Umbría hasta el mar Adriático. Su ubicación permite acceder sin dificultad a muchas otras ciudades sin tener que recorrer enormes distancias.
(continuará)