El Diario de Gualeguay
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Lunes, 24 de julio de 2017
SUPLEMENTOS • SER MUJER HOY
miércoles, 10 de mayo de 2017
Un poco de historia 1 – Egipto
Es fácil comprender la afición de los egipcios por los productos de maquillaje y cuidados de la piel, dado el clima desértico y caluroso en el que vivían se las ingeniaron a la perfección para lucir bellos, oler bien, sentir cómoda su piel, acondicionar su cabello para que se vea bonito y hasta cuidaban la estética de sus manos y pies.
Incluso algunos elementos que utilizaban cumplían funciones estéticas y saludables a la vez, como por ejemplo el famoso Khol, el producto con el que realizaban esos delineados tan característicos (cuya versión actual encontramos en cada una de las líneas de maquillaje en diferentes formatos, texturas y presentaciones). Este producto variaba su receta según el poder adquisitivo de quien lo usaba; su componente esencial era la galena, o sulfuro de plomo, lo hubo mezclado con hollín y hasta con polvo de piedras preciosas. Además, el kohl incluía en su composición hierbas o plantas medicinales como neem, azafrán e hinojo. Todo esto se mezclaba con sustancias más oleosas, como leche o grasas animales, y así poder ser aplicadas sobre la piel con facilidad. Así de bonito como se veía y se ve, se usaba como antideslumbrante para el sol, bactericida que prevenía de enfermedades oculares y hasta repelente.

El khol era también utilizado para oscurecer las cejas, aunque muchas mujeres afeitaban las suyas para utilizar cejas postizas, si, como lo leés. Otro rasgo curioso tiene que ver con el maquillaje de sus manos; usaban henna para pintar sus uñas, pero maquillaban los dedos de sus manos y pies con un tono anaranjado proveniente de un arbusto llamado alheña. También maquillaban sus senos, resaltando las venas con un tono azulado y tintes ocres y dorado en los pezones.

Eran tan fanáticos de los productos, que en las tumbas se han encontrado materia prima de diferentes productos frecuentes de maquillaje y las herramientas para fabricar el suyo (el del muerto) a gusto. Esto tiene que ver con el refinamiento con que han producido sus productos, hasta tenían formulas para hacer un producto más o menos iridiscente. Los cascarones de un cascarudo de color verde brillante, por ejemplo, era un “abrillantador” conocido en la época.

Usaban óxido de hierro humedecido para dar un tono ocre rojo a mejillas y labios, lo aplicaban con un cepillo. Las técnicas de cuidado de la piel, además de verse tan ingeniosas desde este lado del tiempo, contemplaban todos los factores del mundo moderno, desde elegir vestir pelucas cuidadosamente conservadas, cuidarse especialmente de las estrías durante el embarazo, o la producción de aceites perfumados para portar una fragancia característica.

La lista sigue y sigue y es toda igual de llamativa. Me encanta, cuando repaso estos datos, redescubrir que todo buscaban la belleza en la comodidad de su piel, o la higiene y, sobre todo la salud.

Es un gran desafío reproducir genuinamente un maquillaje de aquella época, sobre todo al día de hoy con la cantidad de materiales industrializados e información técnica. Me parece que voy a probar. Prometo foto!