El Diario de Gualeguay
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Miércoles, 18 de octubre de 2017
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sábado, 07 de octubre de 2017
Federico Zanetti: Polinyà, Cataluña
Federico Zanetti, quien vive en Polinyà, a 20 Km. de Barcelona, estuvo hace poco tiempo en Gualeguay junto a su esposa Elisenda y sus hijos Fabrizio y Francesca. Vino a visitar a su familia y coincidió para que Francesca festejara los 10 años en la tierra de su padre. Pudimos conversar largamente acerca de sus actividades y de distintos aspectos de vida en Cataluña, sin dejar de lado la lucha por la independencia.
Elisenda, mi esposa, es catalana de pura cepa. Si se busca el origen de sus apellidos, todos son catalanes y ella se siente así, no se identifica con España. Por supuesto que habla catalán. Nos conocimos hablando castellano al poco tiempo de que me instalara Polinyà. Ella trabaja en un restaurante, oficio que heredó de su padre quien era hortelano. En la época de la guerra se puso muy difícil la vida y estuvieron a punto de emigrar. En un momento pensaron en venirse a Brasil, también en Alemania, pero se les presentaba difícil, sobre todo por el apego a su tierra. Es así que humildemente abrió algo que podemos llamar merendero y se fue afianzando en el negocio. Es posible que de esa gente venga la idiosincrasia española de tener comedores y ser mozos, como lo vemos en la Argentina, sobre todo en Buenos Aires.

En la familia hablamos catalán y castellano; es más fluido es el segundo. Convengamos que en España hay cuatro idiomas: el castellano, el catalán, el euskera, y el gallego. Los más cerrados en aceptar, entre otras cosas, los cambios idiomáticos son los vascos, son los que han luchado hace mucho y fuertemente por la independencia y la han logrado en la parte económica.

Por su parte, Cataluña está pidiendo ahora en forma más fuerte y decidida su independencia. La economía catalana es muy potente; aporta mucho al gobierno central y lo que recibe en beneficios es ridículo; ese es uno de los motivos del pedido de independencia. La lucha que se lleva adelante es muy diferente a la que tuvo el pueblo vasco porque la ciudadanía que reclama el pueblo catalán es ejemplar, por medio de consultas. Ya hicieron una que fue considerada ilegal, y pronto van a realizar otra (la que se vivió hace una semana atrás). Pueden ser independentistas o españolistas, pero no se pueden oponer a que el pueblo decida. Es algo similar a lo que pasó con Escocia y el premier no se opuso; se hizo la campaña; Escocia perdió y se acabó el tema. Está complicado en Cataluña por la fuerte oposición del gobierno español y porque mantener esta lucha lleva a un desgaste. Por suerte estamos viviendo una época en que la crisis económica ha aflojado.

Cataluña basa su economía en la industria y es muy notorio, tan simple que cuando se pasa la frontera de Lérida, se nota el movimiento agrícola, de granja, de industria. Veremos qué pasa con el futuro de Cataluña en cuanto a su independencia.

Volviendo a su vida, Federico nos dice: “Primero me había ido a vivir a Costa Rica, entré en el mundo del caballo ya que hay mucha afición a la pura raza del caballo español. Allí me aconsejaron que fuera a España y que me preparara bien para trabajar con esa raza y si lo deseaba, volviera a Costa Rica. Y bueno, más joven y audaz, por medio de un contacto me fui a un centro ecuestre en Cataluña, muy bien posicionado, en la disciplina de adiestramiento y están incluso en el equipo olímpico.

Después conocí a Elisenda, y se fue modificando mi vida. Siempre estuve en Polinyà y ahí seguimos. Es un pueblo donde se conocen todos y mi carácter sociable me ayudó mucho. Estamos muy cerca del campo y a 20 m. del centro de Barcelona.

Estando con los caballos surge casi por casualidad otro tipo de trabajo. A un cliente que le suceden una serie de problemas con las instalaciones de madera y me ofrezco a solucionarlos. Me dedicaba a las dos tareas: los caballos y el trabajo en instalaciones. Llegó un momento, cansado, decido dejar la caballo y me dediqué de lleno a la instalación para hípica, ganadera. A mí me gusta mucha la madera, hago todo tipo de trabajos, cubiertas techos, y algo bastante curioso, un cliente me pidió que le hiciera una cabaña en un árbol. Me gustó mucho la idea y hemos hecho varias. Hay que buscar un árbol sano para lo cual se hace un estudio fitosanitario. En Cataluña, las especies más grandes están protegidas, así que más se trabaja es el pino. Y como trabajo independiente, siempre hay que estar atento a lo que surja para que poder mantenerse.
(Continuará)