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Jueves, 14 de diciembre de 2017
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Cultura Emprendedora
jueves, 07 de diciembre de 2017
La economía circular y el desafío de las grandes marcas
¿Quién es el dueño de las botellas de plástico que desechamos en los cestos de basura, en los contenedores y en el peor de los casos en la vía pública? ¿Cuándo compramos una gaseosa estamos comprando el contenido y el envase y por lo tanto somos responsables por el destino final del mismo? ¿Cuál es la responsabilidad de las embotelladoras, que son las que definen que sus productos nos lleguen en ese envase? ¿Deberían las grandes marcas, empezar a preocuparse por el destino final de los envases de sus productos? ¿De dónde y cómo se obtiene la materia prima? ¿Qué impacto tiene en el medio ambiente, el proceso productivo?
Estas son algunas de las preguntas que están llevando a muchas empresas a repensar el circuito económico tal y como lo conocemos. El sistema lineal, que consiste en extraer, fabricar, utilizar y eliminar va ganando detractores en un mundo cada vez más contaminado y con recursos más escasos. Por otro lado el problema de la gestión de residuos sólidos se torna un problema cada vez más grande para muchas ciudades, dado que cada vez proliferan mas envases plásticos o con materiales de una degradación muy lenta.

La ECONOMIA CIRCULAR es un concepto que viene acuñándose hace mucho tiempo pero que por estos días cobra cada vez mayor relevancia. Lo que se propone desde esta concepción es que de la misma manera en que en los ecosistemas de la naturaleza no existe basura, todo es parte de un ciclo, lo mismo debería ocurrir con la economía de bienes tradicional. La cuestión es cerrar el ciclo de vida de los productos, de la misma manera como sucede en la naturaleza, de ese modo se extraerán menos recursos de la naturaleza y habrá menos basura.

Gran parte de los problemas con la basura y la contaminación tienen que ver con la gestión de los residuos que son el destino final de muchos productos de empresas que, para llegar a sus clientes de una forma barata y simple, lo hacen en envases plásticos, de lata o materiales de baja biodegradación.
Entonces, hecho este planteo, quien es el responsable por la basura. ¿El que desecha el envase, o el que lo produce y comercializa? Bueno, puede ser un largo debate, lo cierto es que muchas empresas multinacionales de consumo masivo están empezando a analizar distintos envases para adecuarse a un mundo en donde todo sea reutilizable.
Pero la economía circular no solo replantea el hecho del destino final de los productos (o sus envases) sino que cuestiona como obtenemos la materia prima por medio de la extracción de recursos de la naturaleza. Por esa razón se empieza a plantear lo ineficiente que termina siendo el sistema económico lineal en el cual vivimos.
Por todas estas razones, cuando las grandes marcas de consumo definen su propuesta de valor en que se fijan? En mejorar el sabor, color, olor, formato del envase? O se están empezando a involucrar en la gestión final de los envases que se desechan después de consumir sus productos? ¿A que le van a dar valor los consumidores al momento de elegir un producto en la góndola?

Pero el problema no solo está en los envases plásticos. El numero de autos y celulares crece cada vez más en todo el mundo. A la vez, las compañías innovan y seducen a los clientes con sus nuevos lanzamientos, los cuales necesitan vender para sostener el negocio y la estructura.
La economía circular propone un desafio para el diseño de los productos. Que sean mas amigables con la reutilización, que una vez consumido, vuelva al ciclo productivo y no termine en un tacho de basura y en el peor de los casos, en la tierra de un basural.

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