El Diario de Gualeguay
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Viernes, 22 de junio de 2018
REGIONALES • ACTUALIDAD
jueves, 11 de enero de 2018
La comunicación, la racionalidad y el azar.
¿Cómo puede ser que no se muestren atraídos por mi negocio si tengo una idea tan genial? ¿La gente es tonta que no comprende lo grandioso que pueden ser los beneficios de mi producto?
Estas preguntas rondaron muchas veces por la cabeza de los emprendedores, y muchas veces tienden a pensar que el problema está afuera. Que el problema es de los demás que no saben apreciar lo bueno, que son mediocres, que se conforman con lo mismo de siempre al precio de siempre.
¿Y por casa como andamos? ¿Estamos pensando en nosotros o en el mercado cuando diseñamos la propuesta de valor de nuestro negocio? ¿Entendemos el mercado al cual apuntamos? ¿O simplemente nos concentramos en lo que ofrecemos sin importar como y a quien?

En la escala de errores garrafales cometidos por los emprendedores, hay uno que viene antes de no entender el mercado y es no saber comunicarlo. Pero el problema es aun mas grave cuando ni nosotros sabemos cuáles son los potenciales diferenciales y beneficios de nuestro producto. Es una cadena letal, no sabemos bien que hacemos, no sabemos comunicarlo y no sabemos que interpreta el cliente, al cual le echamos la culpa de nuestra falta de un modelo de negocio.

Cuando se diseña un modelo de negocio se comienza por identificar el segmento de clientes con un problema o necesidad común, acto seguido se describe la propuesta de valor que va a conseguir que ese público objetivo se vea atraído a comprar nuestros productos para resolver sus problemas o satisfacer sus necesidades. Comunicarles de manera efectiva las cualidades de nuestros productos, llegando por el canal correcto y con mensajes lo suficientemente persuasivos para que alguien preste atención en primer lugar, luego que interprete que ese producto está diseñado para el y al mismo tiempo generar la sensación de que pertenece a un selecto grupo de personas de se inclinan por esa marca, son algunas de las técnicas que utilizan las empresas para comunicar sus productos.
La comunicación puede ser verbal (que decimos), vocal (paralinguistico, tonos, intención) y visual (como lo decimos, lenguaje corporal, facial, gestos) de los tres el más importante a la hora de comunicar nuestros emprendimientos es la visual.

Para dimensionar cuán importante es la comunicación visual para el éxito de nuestro emprendimiento solo tenemos que echar una mirada a los métodos de preselección de ideas de negocios que tienen muchas de las incubadoras y aceleradoras de emprendedores que hay en nuestro país y en el exterior. La gran mayoría se basa principalmente en la presentación de un video pitch, de no más de 3 minutos, en donde el emprendedor debe contar que problema resuelve su producto, cual es el diferencial respecto de los que hay en el mercado y porque piensa que sus clientes objetivo se verán inclinados a comprarle. Es determinante para los seleccionadores escuchar por boca del emprendedor como explica su negocio, como se expresa, como lo transmite, cuan convencido está, porque está demostrado que aquellos emprendedores que no saben describir lo que hacen, difícilmente tengan la suerte de que los clientes lo interpreten por ellos, con lo cual las probabilidades de éxito se alejan de lo racional y se acercan a los terrenos del azar.
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