El Diario de Gualeguay
Desde 1901 al servicio de la región
54 3444 412846
Domingo, 21 de octubre de 2018
NOTAS LOCALES
M. Carbone:“La Casita de María”
lunes, 12 de marzo de 2018
“Es divertido y creativo pintar con los dedos, con un palillo, con una esponja o con un pincel”
En esta época el año comienzan los distintos talleres y cursos para niños, adolescentes y adultos y eso es maravilloso porque se abre un abanico de posibilidades para ocupar el tiempo libre y enriquecernos. Uno de los talleres que visitamos fue “La Casita de María”, un lugar en donde se aprende jugando, riendo, cantando, dialogando, haciendo amigos. Y sin más introducción, dejamos que María Carbone nos comente de este lugar tan alegre.
“La Casita de María” es un taller de arte, de libre expresión, donde se viene a crear, a transformar, fundamentalmente a pasar un buen momento que es lo más importante, desde un niño de 3 años, al adulto sin límites de edad. A partir de ahí empiezan a crear y a transformar,” así presenta María Carbone su lugar para el arte.
Luego prosigue: “Los grupos son variados, mixtos, hay varones y mujeres. Hay grupos en que comparten niños de 3 con algunos de 7 y 8 y hasta adolescentes. Están mezclados porque hacen muchas actividades, pero los une el mismo objetivo que pintar, así que ahí los intereses los igualan. Lo mismo ocurre con los grandes.”
En cuanto a los horarios, María nos informa: “La modalidad para adultos es de 3 horas, una vez por semana, y los niños vienen 2 hs. corridas, una vez por semana. Muchos de ellos quieren venir más, pero hay chicos que disponen de tiempo y otros tienen múltiples actividades extraescolares, que son la mayoría.”
“El reencuentro de la semana es muy emotivo, y ahora se sumaron muchos chicos nuevos y grandes también. No me gusta llegar y que cada uno se conecte con sí mismo y nada más. Primero nos conectamos todos, nos hablamos, nos miramos. Los chicos acá se expresan a través del dibujo, de la pintura y con la palabra. Hay nenes que son muy tímidos y acá no, se comunican con mucha facilidad. Por eso esas palabras y frases que están en todas partes del taller como “ríe, “habla”, “sueña”, “canta”, “abraza”, “da gracias”, “sé niño otra vez” es lo que busco, lo que logro y siempre lo estoy repitiendo,” nos comenta María con mucha sensibilidad.
“Las emociones las demuestran a su manera,
con un pincel, con los dedos, con una esponja.
Y eso es ser libre.”

“Los grandes vienen con una estructura y les cuesta aflojarse, como también ocurre que no todos los días estamos para pintar en orden, perfecto, dentro de los límites, por eso la idea es “largar” lo que uno siente y quiere y si tenemos ganas de pintar de otros colores y otros materiales, lo hacemos,” nos dice entusiasmada para luego agregar: “Con los chicos soy muy libre, de hecho que de pronto están pintando con colores distintos, materiales diferentes porque no todos tienen el mismo estilo, la misma personalidad. Ellos demuestran sus emociones a su manera, con un pincel, con los dedos, con una esponja, y eso es ser libre.”
Más adelante María comenta: •Es recurrente que venga una madre y me diga “es re tímido” o “es muy callado”, “¿no viene ningún amiguito?”, y para mí eso no se usa más. Si el chico quiere venir a pintar, que venga, porque amigos se hacen enseguida. Está bien abrir el espectro de amistades, más allá de los compañeros de la escuela, o de algún deporte o idioma. Es importante conocer, relacionarse con otra gente, con diferentes edades, con el sexo opuesto también, abrirse y crear otros vínculos.”

“Esto es un gran centro de reciclaje:cartón, madera, chapa, plástico, vidrio.

Le preguntamos acerca de los materiales que usan: “¡Todo!, para mí todo tiene utilidad. Esto es un gran centro de reciclaje, cartón, madera, chapa, plástico, vidrio. Además van aprendiendo cómo manejarse con cada material, qué peligro tiene cada uno, qué cuidados hay que tener para trabajar sobre vidrio o con latas, por ejemplo. Ellos aprenden mientras están jugando a pintar; esa es la idea. Pintamos todo con acrílico a base de agua, me gusta más porque seca más rápido que lo sintético, también usamos látex.”

¿Y las herramientas? María nos dice: “En cuanto a herramientas, la número uno es la mano, pintamos con los dedos, otro día con cápsulas de café, con esponjas, pinceles. Los grandes usan más pincel, algunos específicos según el trabajo que hacen, para lograr el objetivo con los detalles que buscan. A veces es más divertido usar un palillo que un pincel finito.”

Sobre el trabajo de las alumnas grandes, M. Carboni comenta: “Hay una tendencia muy marcada a hacer trabajos más grandes como pintar o restaurar persianas, mesas, sillas, un espaldar de cama, y que los pueden usar de muchas formas en la casa. Yo las veo entrar a “La casita” con materiales pesadísimos y grandes, y logran unos trabajos hermosos, me sorprendo de los resultados y de la utilidad que le dan, de mil formas. A otras les gusta pintar objetos chiquitos como macetas, cajas de té, tablas. Cada una pinta lo que necesita y tiene ganas.”

Para finalizar esta amena conversación nos dice maría: “Al arte lo llevo en mis venas, estoy eternamente agradecida a la vida de haberme dado este don y trabajar de lo que me gusta. Cuando los alumnos me dicen ¡gracias!, yo les digo ¡gracias! porque lo que a mí me vuelve con las clases y compartir con ellos es inexplicable con palabras.”