El Diario de Gualeguay
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Miércoles, 20 de junio de 2018
COLUMNAS • RAZÓN CRITICA
domingo, 10 de junio de 2018
El sendero hacia el FMI
Cuando Mauricio Macri anunció el 8 de mayo ante las cámaras de diversos medios de comunicación que acudiría al Fondo Monetario Internacional para solicitar ayuda económica, el dólar en Argentina circulaba en un frenético camino que lo había hecho ir de 20,47 pesos el 20 de abril a 22,33 pesos días después. A su vez, el Banco Central en ese transcurso ya había elevado tres veces la tasa de interés, del 26,75 al 40 por ciento, una acción que costó más de 6000 millones de dólares de las reservas nacionales.
La situación se volvió tan compleja que entre aquella jornada y esta semana que pasó, la divisa norteamericana promedió, entre fluctuaciones, en 25,98 pesos. En este sentido, se perdieron aproximadamente más 13.000 millones de reservas. En este escenario, al cual se le debe sumar el componente derivado de la debilidad del sector externo del oficialismo actual (es decir: sin el flujo constante de dólares, el modelo Macrista comienza a mostrar complicaciones en su sustentabilidad. En este sentido, debe quedar claro que el medio primordial para mantener estable al proyecto económico del Gobierno Nacional, que estructuralmente exhibe muchos claroscuros por la fragilidad de su sector externo, es el financiamiento del exterior. Sin este sostén, la economía actual de la Argentina no puede estar tranquila), el apoyo de los organismos multilaterales e, inclusive, de Estados Unidos, se torna importante para evitar una profunda crisis. En este contexto, el Gobierno Nacional expresó en estos días mediante una conferencia de prensa, de la mano de Nicolás Dujovne y Federico Sturzenegger, las supuestas bondades que traerá el reciente acuerdo firmado con el FMI. Movidos por claras estrategias de índole política, optaron por no comentar lo planteado en el primer párrafo de esta columna, o sea, el sendero de omisiones y errores en el cual se desplazó Cambiemos para llegar a esta situación. Sendero, por otra parte, que ya venía siendo apuntado y comentado por muchos especialistas de diversas doctrinas teóricas. En realidad, lo que se debería observar actualmente, con el acuerdo firmado entre nuestro país y el mencionado organismo financiero, es el préstamo de 50.000 millones de dólares que, obviamente, no parten de un acto filantrópico del Fondo. A propósito, el periodista especializado en asunto económicos, David Cufré, explica lo siguiente:”…. esa deuda genera una enorme carga de intereses que pesará por generaciones. Semejante cantidad de dinero no llega tampoco, por ejemplo, para desarrollar Vaca Muerta o potenciar el crecimiento económico, sino para emparchar un agujero en la cuenta corriente de casi 5 puntos del PIB…”.

Como ya se enunció más arriba, diversos economistas y especialistas en estas áreas de estudio venían advirtiendo que una de las contingencias primordiales del proyecto Macrista era el déficit del sector externo y la insuficiencia relativa de divisas. Así también, enumeraban otras problemáticas como el endeudamiento inmoderado que era insostenible en el tiempo, lo cual provocaría que una vez terminado el crédito externo aparecería una corrida bancaria y una enorme devaluación. El pacto fiscal diagramado con el FMI por 500 mil millones de pesos en tres años, al tipo de cambio actual, exigirá nuevos aumentos de tarifas, recortes en distintos presupuestos nacionales, disminución en las transferencias de la Nación a las provincias, entre otras cuestiones. Asimismo, existirá la propensión a una devaluación que llevará la inflación a un nivel mucho más alto de lo que había estimado el Gobierno. Como siempre sucede a lo largo de la historia, esto se traslada a deterioros en el poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones. Tal vez por esto, el Macrismo también comunicó que se levantan las metas inflacionarias antes propuestas por ellos mismos. “Para 2018 decidimos no tener metas” dijo Federico Sturzenegger. Con respecto a las temáticas inflacionarias, Cufré aporta datos muy pertinentes: “Macri prometió en campaña y luego ratificó desde la Casa Rosada que el corazón de su proyecto era la caída del índice de precios. Federico Sturzenegger planteó en cada comunicado del Banco Central que el proceso de desinflación era la columna vertebral de la gestión, ya que al acomodar esa variable se alinearían las demás. La estrategia desplegada desde diciembre de 2015 ofrece como resultado, sin embargo, números decepcionantes. En 2016 el IPC marcó su nivel más alto en dos décadas, con 41 por ciento sobre los 25 puntos proyectados. En 2017, el Indec registró 24,8 por ciento, contra la meta del 17. Para 2018 el Banco Central fijó un horizonte del 10 por ciento, en una banda que iba del 8 al 12 por ciento…”.

En fin, no se puede soslayar que la economía determina la política. En esta línea, Cambiemos debe reconfigurar su proyecto, valga la redundancia, político para que este horizonte económico no deshabilité sus pretensiones de ganar las elecciones del 2019. Por otro lado, la oposición debería comenzar a limar asperezas de cara a los comicios presidenciales del año que viene y empezar a construir el proyecto de país que reclaman vastos sectores de la población que se ven perjudicados por las medidas de la gestión oficialista.


Julián Lazo Stegeman
(Fuentes: Clarín, Página 12)