El Diario de Gualeguay
Desde 1901 al servicio de la región
54 3444 412846
Miércoles, 24 de abril de 2019
NOTAS LOCALES
Nos visitó la dramaturga Selva Palomino
domingo, 10 de febrero de 2019
“Escribir teatro brinda momentos extremadamente gozosos”
Segunda Sección tuvo la oportunidad de conversar con la escritora teatral Selva Palomino, quien estuvo hace poco en nuestra ciudad visitando a una compañera de estudios. La dramaturgia, la narraturgia, el humor para sobrellevar el drama, el cuento y su adaptación teatral fueron algunos temas de los cuales hablamos.
“Mi nombre es Selva Palomino, soy dramaturga. Comencé en la Escuela del Relato, de Ana María Bovo y después me relacioné con Patricia Zangaro y me incorporé a su taller”, comienza presentándose nuestra entrevistada, para luego continuar: “Llegué a la dramaturgia ya bastante grande, aunque no tarde, y realmente encontré mi lugar. A esta altura tengo escritas más de dieciocho obras, varias de las cuales han sido puestas en escena. Soy maestra, he ejercido como tal, he tenido algunas empresas, pero fundamentalmente soy muy lectora, he realizado algunos cursos de filosofía y de mitología que es, de alguna manera, la columna vertebral que atravesamos permanentemente. Lo que uno exhibe, siempre tiene que ver con alguno de los mitos. Eso ayuda a profundizar en el espíritu de cada uno de los personajes, en cada uno de los mundos”.
Con respecto a una reciente puesta de una de sus obras, Selva comenta: “El año pasado pusimos “La sagradita”, en el Camarín de las Musas, con muy buena crítica. Es una obra que se refiere a la época del ´51 al ´52, ambientada en el noroeste argentino. Esta obra ha sido premiada y fue llevada a Cuba donde pudimos ver otra versión de la misma obra, con un ambiente mucho más caribeño y divertido”, expresa, para agregar luego: “También hago obras de dos y tres personajes, tengo varios monólogos. Es interesante trabajar las voces de los monólogos que son intimistas, o no, y realmente adquieren su fuerza a través de la expresión artística de cada uno de los cuerpos que lo interpretan. He tenido la suerte de verlos representados por algunos actores que le han puesto el alma”.
Sobre los ensayos de sus obras y otras puestas, dice Selva: “Cada vez que tengo una obra en ejecución suelo asistir a los ensayos. En este momento, Carlos Kaspar está dirigiendo un monólogo de mi autoría sobre Diego Rivera y lo está interpretando Nacho Vavassori, quien es un actor de muchos años y de mucho trabajo. Es una obra intensa, fuerte, ubicada en el último día de vida de Diego Rivera”.
“Siempre que escribo se deslizan toques de humor,
que de alguna forma, ayuda para sobrellevar el drama.”

Luego giramos la conversación hacia el humor dentro del drama: “Todas mis obras tienen un ribete humorístico; son obras dramáticas, pero en rigor todas transitan por un canal del humor. Al escribir, siempre se desliza el argumento hacia toques de humor, hacia la ironía. Eso las hace, de alguna forma, sostenibles en escena para sobrellevar el drama. Eso ocurre en “La sagradita” que transita una temática muy seria, pero al mismo tiempo con personajes muy humorísticos con los cuales podemos reírnos y aflojar la tensión. En la vida, el humor nos ayuda a sobrellevar los momentos tensos y de dolor que nos atraviesan en la realidad de cada día”.
“Es muy intenso poder canalizar la palabra escrita,
los mundos que se suscitan en los distintos autores.”

Le preguntamos si había incursionado en la actuación: “Yo no soy actriz, sí cuento cuentos, soy cuentista. Es el mayor atravesamiento por el cuerpo que tengo en relación con la palabra. Admiro a los actores; es muy intenso poder canalizar la palabra escrita, los mundos que se suscitan en los distintos autores, o, como suele decirse ahora, la “narraturgia” que es una forma de expresión de la dramaturgia muy moderna, ya que el teatro hoy permite prácticamente todas las formas de expresión, expresa. Luego continúa: “Habitualmente cuando contamos, sobre él se hace la expresión dramatúrgica, porque no es lo mismo el cuento literario, que la oralidad del cuento. Por supuesto que el cuento sintetiza muchas voces. Ya lo decía Borges cuando escribió “La busca de Averroes”: “¿Para qué es necesario poner en escena con tantos actores algo que lo puede contar un solo cuentista?” No voy a discutir a Borges, pero creo que el teatro es mucho más que un solo cuentista porque integra no solamente la palabra oral, traducida desde la palabra escrita, sino que además de eso confluye con la dramaturgia. Hay que preparar para el lenguaje oral, que no es lo mismo, ya que además necesita sacar lo literario para de alguna manera privilegiar la acción; el aquí y ahora es el acontecimiento del teatro”. Sobre el tema Selva agrega: “Lo mismo ocurre cuando las piezas dramáticas; cuando son puestas sufren transformaciones y el lenguaje del escenario completa al lenguaje dramatúrgico”.
Para finalizar, Selva Palomino nos dice: “Escribir teatro brinda momentos extremadamente gozosos; uno llega a poner en la palabra escrita situaciones, momentos que se los deja fluir; pero cuando uno encara la parte técnica del teatro necesita tener conocimiento sobre el particular, porque es muy distinto al resto de la literatura, a la narración en cualquiera de sus vertientes. Por otra parte, no es fácil llevar un cuento a la dramaturgia, pero no imposible. Un cuento de Borges es difícil de adaptar, pero hay cuentos de Cortázar que resultan fascinantes dramatizarlos”.
--------------------------------------