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Miércoles, 11 de diciembre de 2019
COLUMNAS • RAZÓN CRITICA
domingo, 11 de agosto de 2019
Veda Electoral
Las legislaciones establecidas en los diversos países son signos de época. Es decir, que están constituidas a partir del contexto cultural, político, económico y social vigente en el determinado momento histórico de las sociedades que las configuran, las reglamentan y las aplican. Al considerar esta base argumentativa, se debe comprender, además, que las sociedades experimentan constantemente distintos cambios a lo largo del tiempo. Por este motivo, muchas leyes que poseían una adecuada funcionalidad en una determinada época, quedan obsoletas con el correr de los años. Esto sucede debido a que el dinamismo propio de todas las sociedades lleva a que se produzcan transformaciones sociales a partir de, por ejemplo, la aparición de nuevas tecnologías.
En este sentido, es fundamental que las legislaciones nacionales se actualicen y se reconfiguren para un funcionamiento acorde a las épocas en las cuales vivimos, siempre de la mano de un debate y un consenso público con la participación de la ciudadanía en su conjunto.

La veda electoral es una clara ilustración de lo planteado en el primer párrafo. El viernes a las 8 de la mañana comenzó a regir la mencionada veda antes de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) que definirán los candidatos a Presidente, senadores y diputados para los comicios de octubre. La ley contempla a las 48 horas previas a la elección como un período previsto "para la reflexión del votante sin la influencia de la campaña electoral", lo que incluye la prohibición de avisos publicitarios o cualquier otro acto de difusión, publicidad, presentación de planes, encuestas, y cartelería destinadas a la captación del sufragio. "Todo lo que esté orientado a convencer al votante está incluido en la veda", explicó Sebastián Schimmel, secretario de la Cámara Nacional Electoral (Fuente: iProfesional). Lo cierto es que esta legislación contempla, primordialmente, a los medios tradicionales de difusión. Las redes sociales, por su lado, suelen quedar al margen mediante diversas zonas grises existentes en la ley ya aludida. Al respecto, Martín Becerra (especialista en políticas de medios, profesor universitario e investigador del Conicet) comenta lo siguiente: “la veda electoral alcanza a los medios tradicionales, a los portales de noticias y sitios web. Donde no hay veda, genéricamente (aunque hay importantes excepciones que se mencionan a continuación), es en las plataformas de redes sociales digitales. Suele decirse que hay un “vacío legal” al respecto, pero si se lee con atención el Código Electoral, es posible concluir qué parte del universo de intercambios en las plataformas digitales están permitidos y cuál está vedada. Cierto es que hay grises. En efecto, en las redes sociales digitales se producen conversaciones tanto privadas como públicas. Según la Justicia Electoral, cuando se trata de interacciones entre amigos no rige la veda.

Además, claro, que sería de imposible control y cumplimiento, dado el torrente de intercambios en las distintas plataformas digitales (concepto que incluye a las de mensajería, como WhatsApp), las distintas formas de aludir a las próximas elecciones (puede ser el tema central de conversación o puede ser una ligera mención tangencial) que no necesariamente involucran a ciudadanos argentinos, además, sino que incluyen la participación de personas residentes en otros países o que no tienen estatuto de ciudadanía en el país. No obstante, si un perfil estuviera abocado fundamentalmente a realizar proselitismo, y si la identidad de ese perfil correspondiera a un ciudadano argentino, estaría infringiendo la ley. Si se aplica la ley, ésta debería comprender en la veda en las redes sociales digitales a las cuentas oficiales de partidos/candidatos en redes sociales. Estas, al tener como finalidad específica la representación de una formación política o de una candidatura, deben cuidarse en lo atinente al proselitismo (que es inherente a estos perfiles) y, por consiguiente, sí resultarían alcanzadas por la veda electoral a menos que regulen sus mensajes a la promoción de la participación en los comicios, más aún en el contexto del compromiso de “buenas prácticas” que suscribieron casi todas las fuerzas políticas que compiten en estas elecciones, en mayo pasado, con la Cámara Nacional Electoral. A juicio de este autor, además, dada la tradición de uso partidario de los perfiles institucionales de integrantes del gobierno (sea cual sea el gobierno), sería lógico que la prohibición también los comprenda, para evitar el proselitismo que cita el Código Nacional Electoral durante el lapso de la veda”.

Si bien es posible notar qué segmento del mapa de intercambios en las plataformas digitales están permitidos y cuáles no en la normativa vigente. Es preciso una actualización de esta legislación para exhibir de manera explícita cuales acciones y actividades en los medios digitales están vedadas. Nuestra sociedad cambió como en todo el mundo, la aparición de las redes sociales significó una fuerte transformación social que requiere la reconfiguración de muchas leyes, incluida la que se está analizando en el presente artículo. Son épocas distintas las que transcurren actualmente, diferentes a los contextos en los cuales se construyo la ley electoral. Por este motivo, es necesario, como ya se explicó, un reajuste de la misma.

Julián Lazo Stegeman