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Martes, 12 de noviembre de 2019
COLUMNAS • RAZÓN CRITICA
domingo, 03 de noviembre de 2019
La Pirámide de Maslow
La pirámide de Maslow es una teoría de motivación que trata de explicar qué impulsa la conducta humana. La pirámide consta de cinco niveles que están ordenados jerárquicamente según las necesidades humanas que atraviesan todas las personas. En el nivel más bajo de la pirámide se encuentran nuestras necesidades más básicas, como alimentarse o respirar.
Cuando satisfacemos esas necesidades básicas, estamos rellenando la base de la pirámide, y solo al cubrir esas necesidades podemos subir al siguiente nivel, donde se encuentran las necesidades superiores. El nombre de la pirámide se debe a su autor, el psicólogo humanista norteamericano Abraham Maslow (1908-1970), que en la primera mitad del siglo XX formuló en su obra “Una teoría sobre la motivación humana” (A Theory of Human Motivation) la teoría de la pirámide de Maslow, una de las teorías de motivación más conocidas. Las mencionadas necesidades se clasifican de la siguiente manera:

1. Necesidades básicas o fisiológicas: Son las únicas inherentes en toda persona, básicas para la supervivencia del individuo. Respirar, alimentarse, hidratarse, vestirse, sexo, etc.
2. Necesidades de seguridad: Se busca crear y mantener una situación de orden y seguridad en la vida. Una seguridad física (salud), económica (ingresos), necesidad de vivienda, etc.
3. Necesidades sociales: Implican el sentimiento de pertenencia a un grupo social, familia, amigos, pareja, compañeros del trabajo, etc.
4. Necesidades de estima o reconocimiento: Son las necesidades de reconocimiento como la confianza, la independencia personal, la reputación o las metas financieras.
5. Necesidades de autorrealización: Este quinto nivel y el más alto solo puede ser satisfecho una vez todas las demás necesidades han sido suficientemente alcanzadas. Es la sensación de haber llegado al éxito personal (Fuente: www.economipedia.com).

A propósito de la última elección presidencial de nuestro país y de las propagandas electorales alrededor de ella, la Pirámide de Maslow parece una teoría valiosa para traer a colación. La campaña del Macrismo se centró, fundamentalmente, en las “necesidades sociales, de estima o reconocimiento y de autorrealización” a través de discursos y slogans ligados a, por ejemplo, los conceptos de “república”, “anticorrupción”, “libertad” y “no ser Venezuela”. Su problema estuvo en que, al abocarse en estas cuestiones, dejó a un lado las “necesidades de seguridad”, o sea, las primordiales para cumplir antes de tomar en consideración las tenidas en cuenta por ellos en una primera instancia. Ese vacío fue ocupado por la campaña del Frente de Todos. En ese lugar, la principal coalición opositora armó sus discursos y significantes en torno a esas “necesidades de seguridad” que el Macrismo omitió. De esta forma, se hizo cargo retóricamente de esas problemáticas que atraviesan actualmente a muchos argentinos y a las cuales el oficialismo no dio respuestas.

Lo cierto es que se verá, con Alberto Fernández ya elegido como Presidente, si el Frente de Todos tiene las capacidades para resolver las contingencias económicas que atraviesa el país y si será coherente y honesto con los postulados vertidos en sus anuncios propagandísticos. De todos modos, se está en condiciones de afirmar, en términos del esquema ideado por Maslow, la siguiente hipótesis: la campaña del Macrismo se enfocó en necesidades que resultan mínimas ante el electorado cuando la estructura económica del país no está en una situación adecuada y, por ende, afecta la realidad de muchos ciudadanos. Para finalizar, cabe resaltar que el presente análisis político mediante la mencionada Pirámide de Maslow no apunta a desglosar específicamente las estructuras económicas y materiales por las cuales ganó el Frente de Todos y perdió Juntos por el Cambio. Ni tampoco verificar, en esta oportunidad, si el Macrismo tuvo una gestión coherente y lineal con los argumentos propagandísticos que manifestó en estos comicios o si el binomio políticos Fernández-Fernández tiene las capacidades para hacerse cargo de lo que prometió. Lo que intenta aportar la columna de hoy es una perspectiva discursiva y motivacional de las campañas electorales que hicieron tantos los primeros como los segundos y observar donde estuvieron las virtudes y las falencias de cada una. Y, tal vez, brindar un elemento más para comprender el resultado de las elecciones generales.
Julián Lazo Stegeman