Dr. Bernardo “Cacho” Gandini
“Árbol que nace torcido nunca sus ramas endereza…”
Los dolores crónicos y los posibles tratamientos… 1ª Entrega
El dolor crónico se caracteriza por su persistencia durante más de tres meses, lo que impacta de forma negativa en la calidad de vida de quienes lo padecen. A diferencia del agudo, que cumple una función de alerta, el crónico puede mantenerse sin una causa evidente o extenderse más allá del tiempo de recuperación de una lesión, volviéndose difícil de tratar. Este tipo de dolencias afecta a millones de personas en el mundo. Pueden manifestarse de diversas formas y con distintas intensidades. La OMS y el CDC de EEUU, distinguen estos tipos de dolor crónico. .- Dolor crónico primario: se caracteriza por no tener una causa clara o identificable, es una condición por sí mismo. .- Dolor por cáncer: surge como consecuencia directa del crecimiento tumoral o de los tratamientos aplicados, como la radioterapia o la quimioterapia. .- Dolor postquirúrgico o postraumático: persiste tras una cirugía o una lesión, incluso cuando la herida original ya ha cicatrizado. .- Dolor neuropático: resulta de un daño o alteración en los nervios, generando sensaciones de ardor o descargas eléctricas. Uds. lo reconocerán en la Diabetes, en Neuralgias, y el Post-herpético o después de la culebrilla. .- Dolor crónico oro-facial y cefalea: incluye los que afectan la cara y la cabeza, como migrañas o dolor de mandíbula, mala mordida o bruxismo al dormir. .- Dolor visceral: afecta los órganos internos, como el intestino o el estómago, y se siente de manera profunda y constante. Colon irritable, Dispepsia (A lo que llaman gastritis). .-Dolor musculo-esquelético: Se relaciona con músculos, huesos y articulaciones; es común en la artritis y artrosis, el dolor de espalda. Uno de los más frecuentes es llamado “lumbago” o lumbalgia, por alteración de columna o causa muscular.
¿Cómo se siente una persona con dolor crónico? Con sensación de ardor, de dolor punzante o de una presión profunda que se mantiene activa por meses o años. Estos síntomas afectan físicamente y pueden agotar la energía, dificultando las actividades cotidianas; alteran el estado emocional, con altos niveles de estrés, ansiedad o depresión; la persistencia del malestar disminuye la calidad de vida y puede llevar a frustración constante. Para el tratamiento existe la combinación de terapias farmacológicas y no farmacológicas; entre los fármacos, existen los que actúan por diferentes mecanismos y algunos alteran la forma en que los nervios procesan el dolor. Se recomiendan opciones como la fisioterapia, que mejora la movilidad, la terapia psicológica, cognitivo-conductual, que enseña a manejar el impacto emocional; el yoga, muestra beneficios en los pacientes. El enfoque debe ser multidisciplinario en el Equipo de Salud.
QUERIDOS LECTORES: Es probable que esto les sirva, para no sentirse tan incomprendidos y, a veces solos, por la falta de empatía debido a la ignorancia en el tema, de quienes nos rodean por falta de Educación para la Salud.
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