La ONU activó el protocolo de seguridad planetaria
¿Un asteroide impactará contra la Tierra en 2032?
Este tipo de noticias que suelen lanzarse como un dardo me hacen recordar a un escenario similar que sucedió en 2004 con Apophis, un asteroide que en principio se proyectó que tenía un 2,7 por ciento de posibilidades de impactar nuestro planeta en 2029. Observaciones posteriores descartaron un impacto. La imagen de este artículo es la fotografía real de la posición de este asteroide (2024 YR4) en el espacio.
por Diego Larrosa De Zan Divulgador Científico (col. IASC/NASA)
En este caso el asteroide, bautizado como 2024 YR4, fue detectado por primera vez el 27 de diciembre de 2024 por el Observatorio El Sauce en Chile. Según su brillo, los astrónomos estiman que tiene entre 40 y 90 metros de ancho. La evaluación del riesgo siguió aumentando y, el 29 de enero la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN), una colaboración global de defensa planetaria, emitió un memorando. Según los últimos cálculos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, existe un 1,6 por ciento de posibilidades de que el asteroide impacte la Tierra el 22 de diciembre de 2032.
Las probabilidades son muy bajas, pero de todas maneras hay que seguirlo de cerca. Cuando nos enteramos una noticia como esta, sea realmente o no de impacto eminente, nos preguntamos dónde impactaría. Si llegase a impactar, los posibles lugares de impacto incluirían el Océano Pacífico oriental, el norte de Sudamérica, el Océano Atlántico, África, el Mar Arábigo y el sur de Asia, afirma el memorando de la IAWN.
2024 YR4 sigue una órbita altamente elíptica de cuatro años, oscilando a través de los planetas interiores antes de pasar por Marte y dirigirse hacia Júpiter. Por ahora, se está alejando de la Tierra; su próximo paso cercano no ocurrirá hasta 2028. “Hay muchas probabilidades de que no sólo no impacte la Tierra, sino que en algún momento de los próximos meses o años esa probabilidad se reducirá a cero, afirmó Betts (científico jefe de The
Planetary Society).
Si hay que comparar el evento que desataría el impacto de este asteroide con algún evento que haya sucedido anteriormente, sería con el evento de Tunguska de 1908, cuando un asteroide o fragmento de cometa de entre 30 y 50 metros explotó sobre Siberia, aplanando 80 millones de árboles en 2.000 kilómetros cuadrados.
Al igual que en aquellos años, se esperaría que 2024 YR4 explote en el cielo, en lugar de dejar un cráter en el suelo.
Hoy en día estamos preparados para defendernos de un impacto, si el asteroide lo encontramos a tiempo. Hay varias alternativas, como enviar una sonda que impacte el asteroide para que desvíe su curso (algo que ya se ha experimentado con la misión DART y que logro su objetivo); también hay otros tipos de alternativas como láseres que podrían vaporizar parte del asteroide o enviar una nave que no impacte, sino que lo atraiga por la fuerza de gravedad y lo desvíe también. Todo esto suena muy simple, pero es extremadamente complejo; lo expreso fácil para que podamos entender la idea general.
Por el momento no hay de qué preocuparse, pero hay que entender que los peligros no sólo vienen desde la izquierda o la derecha, desde adelante o desde atrás, también pueden venir desde arriba, desde el cielo.