Campaña permanente y salud ausente: el conflicto del Garrahan, el Bonaparte y el Clínicas.
Tres instituciones de salud nacionales —el Garrahan, el Bonaparte y el Hospital de Clínicas— se convirtieron en emblemas de una crisis sanitaria aguda que ya no puede esconderse detrás de slogans ni operaciones de redes sociales. Lo que está en juego no es solo el ajuste presupuestario, sino la desarticulación de la salud pública como política de Estado. Los reclamos salariales, los despidos masivos, el vaciamiento de funciones y la eliminación de derechos laborales se articulan bajo una lógica que atraviesa toda la gestión libertaria: la campaña permanente.