Ahora formarán parte de Juntos por el Desarrollo
Daniel Dal Bó y Marisol Gómez tras su separación del bloque oficialista: “No nos sentíamos parte”
En un diálogo exclusivo con El Debate Pregón, los concejales Daniel Dal Bó y Marisol Gómez, integrantes de Juntos por el Desarrollo, explicaron los motivos que los llevaron a tomar la decisión de separarse del bloque oficialista. La medida, aseguran, no fue impulsada por una ruptura definitiva con la gestión municipal, sino como una forma de marcar diferencias y buscar mayor participación en su rol como representantes del legislativo.
“Venimos con muchos reclamos desde mitad de año, sobre todo”, comenzó relatando Daniel Dal Bó. “Nosotros integramos la lista de Dora y obviamente que apoyamos la gestión, pero ahora desde otro lugar, porque entendemos que en el lugar donde estábamos no teníamos participación. No se nos consultaba qué opinábamos, y cuando hemos querido debatir y hemos opinado sobre diferentes cosas, no sentimos que se nos tenga en cuenta”.
Falta de información
El concejal destacó que uno de los principales problemas que enfrentaron fue la falta de información y consulta dentro del bloque oficialista. “Intentamos muchas veces advertir de que nos sentíamos que no éramos parte. Prácticamente nos enterábamos las cosas igual que cualquier otro ciudadano”, afirmó. Según Dal Bó, esta situación generaba incomodidad, ya que considera que un concejal debe estar al tanto de la dinámica de la municipalidad y tener claridad sobre hacia dónde va la gestión. “Aunque por ahí ni ellos mismos saben”, lamentó.
Por su parte, Marisol Gómez explicó que la decisión no surgió de manera precipitada, sino que es el resultado de un proceso que se venía gestando desde hace tiempo. “Cuando pasamos a integrar la lista de Dora, lo hicimos con la mejor predisposición, pero ya veníamos con situaciones diferentes, como el tema de dónde ubicar el parque industrial, por ejemplo”, recordó.
Ambos coincidieron en que durante el año transcurrido intentaron plantear sus preocupaciones en varias ocasiones, incluso en reuniones internas con el ejecutivo. Sin embargo, señalaron que la respuesta siempre fue insuficiente. “La información llega cortada, es lo mismo para todos los concejales. Nosotros sentimos que nuestro rol estaba deslucido, desdibujado”, expresó Gómez.
Un cambio de postura sin confrontación
Aclararon que su salida del bloque oficialista no implica asumir una posición de oposición frontal. “Queremos mejorar las cosas, que esto no se tome como una separación para hacer oposición, porque no es la idea. No queremos salir a pegar ni a criticar por criticar, porque entendemos que eso no sirve”, enfatizó Dal Bó. En cambio, buscan marcar diferencias en aspectos clave relacionados con la gestión. “Es poder también aportar nuestro punto de vista desde otro lado”, agregó Gómez.
Sobre cómo planean trabajar de aquí en adelante, Dal Bó explicó que centrarán sus esfuerzos en presentar proyectos propios y pedidos de informes. “Uno cuando está ajeno a esto, piensa que el concejal tiene mucho más poder o capacidad de acción. Y la realidad es que el concejal es más una cuestión de control, de pedir informes o proponer proyectos a través de ordenanzas”, señaló.
Sin embargo, reconoció que cuando el ejecutivo no tiene la intención de aplicar una ordenanza, los concejales poco pueden hacer más allá de insistir. “Cuando uno está apoyando una gestión y propone algo y por ahí lo propone puertas adentro y no te sentís escuchado, eso choca mucho”.
Gómez subrayó que su objetivo es lograr que se cumplan las ordenanzas vigentes que, según indicaron, no siempre se aplican. “Nosotros tratamos de no criticar por criticar y de apoyar, pero muchas veces no vemos resultados. Por eso decidimos cambiar de postura, para ver si de otra manera somos un poco más escuchados”, dijo.
“Falta de comunicación y de coordinación”
Más allá de su situación particular, ambos concejales manifestaron preocupación por el funcionamiento general de la gestión municipal. “Hay una falta de comunicación y coordinación entre las secretarías. A veces son acciones independientes, donde una secretaría no sabe lo que hace la otra”, observó Dal Bó. Esta desorganización, según destacaron, dificulta vender la gestión de manera positiva, incluso desde el propio oficialismo.
También hicieron hincapié en la escasez de recursos económicos para llevar adelante obras públicas, algo que complica aún más la tarea de gobierno. “Votamos un presupuesto muy magro, que no tiene casi ingresos para hacer obra pública. Por eso hay que empezar a tratar de que lo que hay, la legislación que hay, se pueda cumplir”, explicó Dal Bó.
El vínculo con la comunidad y el futuro del bloque
Consultados sobre cómo reciben las opiniones de los vecinos, ambos coincidieron en que la gente está enojada y desconforme con muchas cuestiones. “Nosotros tratamos de tranquilizarlos y de explicarles cómo son las cosas, porque es verdad que muchas veces no se pueden hacer las cosas porque no corresponde a la municipalidad o no hay recursos realmente”, comentó Dal Bó. Sin embargo, admitió que hay otras problemáticas que sí podrían resolverse con mejor gestión, sin necesidad de grandes recursos económicos.
El estilo también los diferencia, como marca Dal Bó: “A mí particularmente no me gusta eso de querer quedar bien con todo el mundo. Con alguien te tenés que pelear para poner orden”.
A pesar de eso, destacaron que el vínculo con sus compañeros es muy bueno: “Ha sido muy cordial y no ha habido grandes discusiones”.
Respecto al futuro, confirmaron que formarán un nuevo bloque y trabajarán de manera más independiente, aunque sin cerrarse a colaborar con proyectos valiosos que provengan del oficialismo o la oposición. “Siempre apoyamos proyectos de la oposición sin ningún problema, y seguiremos haciéndolo si realmente vale la pena el proyecto”, aseguró Gómez.
Finalmente, reiteraron que su decisión no fue tomada a la ligera ni responde a intereses personales. “Esta no es una decisión que hemos tomado de un día para el otro, sino que venimos manejándola y dando alertas de la situación desde hace tiempo”, concluyó Dal Bó.