Su fallecimiento
El legado de Nando: un emblemático del Club San Lorenzo
Francisco Fernando Colman, más conocido como Nando, es mucho más que un simple socio vitalicio del Club San Lorenzo. Es un símbolo de la pasión, el esfuerzo y el amor incondicional por una institución que ha marcado su vida y la de muchos en el barrio. A lo largo de los años, Nando fué testigo de cómo el club creció, cambió y se transformó en el refugio de tantas generaciones que encontraron en sus instalaciones un lugar de pertenencia.
“En principio, una gran alegría de poder llegar a estos cien años. Cuando yo llegué al barrio, el Club ya existía y siempre me arrimé”, contaba Nando con emoción en la voz. Sus recuerdos nos transportan a un tiempo en el que el club no era más que un caserón y un sitio baldío, donde el fútbol y las bochas eran los protagonistas indiscutidos. Aunque él no llegó a jugar al fútbol para San Lorenzo, su presencia siempre estuvo marcada por el afecto y la cercanía.
En aquellos días, la cancha de bochas tenía piso de tierra y un humilde tinglado que la protegía. La cantina aún no existía, y en la esquina vivía una familia que nada tenía que ver con el club. Con el tiempo, el lugar se fue transformando, y Nando se convirtió en un asiduo visitante de la cantina, donde la amistad y el compañerismo llenaban cada rincón.
Sin embargo, su compromiso no se quedó en ser un simple habitué. Años más tarde, decidió involucrarse activamente en la vida institucional, formando parte de la Comisión Directiva y colaborando en todo lo que estuviera a su alcance. “Siempre trabajando”, dice con humildad, como quien sabe que cada granito de arena cuenta para mantener vivo el espíritu de San Lorenzo.
Los ojos de Nando brillan cuando habla de los bailes en el piso de cemento y de las historias compartidas con amigos que aún lo acompañan y de aquellos que ya no están. Su voz se quiebra al recordar a los que partieron, pero su corazón sigue latiendo al ritmo de la pasión azul y roja que lo une al club desde hace décadas.
San Lorenzo es más que una institución deportiva. Es la casa de muchos sueños y el refugio de historias que como la de Nando, están cargadas de amor, sacrificio y sentido de pertenencia. El legado de quienes, como él, han dejado su huella, perdurará en el corazón de cada socio y en cada rincón del club. Porque ser de San Lorenzo no es solo llevar una camiseta, sino vivir una historia de vida que se cuenta con orgullo y emoción.
¡Gracias, Nando, por enseñarnos el verdadero significado de amar al club!
Nota: EL DEBATE PREGON por 100 años del Club San Lorenzo